Te estoy mirando, imposible cerrar mis ojos, cuando sé, que estas ahí, sintiendo las caricias de mis palabras… que te aman…

sábado, 21 de enero de 2012

CADA VEZ, LA PRIMERA…


CADA VEZ, LA PRIMERA…

No abriré la ventana,
el frío inmenso de la calle
arrastraría el calor que dejaste
al marchar.

Asegurado por el cierre guardo el aroma
de pieles unidas en el nudo del sexo,
de la cama revuelta,
del sudor en tu cuerpo.

Y mientras aún sienta romperse mi himen
primera vez serán todas las que estés en mí.

Otras veces perforara la dureza de tu deseo,
este cuerpo que te tiembla,
y rasgarás, otra vez, el himen que crea tu ausencia.

Y será la primera vez.

Por que la humedad de mi cuerpo que buscan tus dedos,
se estrena cuando tú la tocas,
con el sonido constante del fluir gemidos
nuevos cada vez, sumergida en el placer amarte.

Y cada vez, la primera.

Cerrando los ojos y abriendo mi mundo,
penetras en mi sacudiendo la poca inocencia
que nace al sentirte de nuevo, dentro.
Inexperta, en tus brazos
tan pequeña a tu lado, que crezco
cuando evidencia la crecida de tu deseo.

Y siento que aprendo y descubro.

Buscando con mis labios tu gemido,
en mi boca, permanece el sabor
que deja tu placer,
y en ese instante, que sé que es el primero,
tu sexo entra en mí,
rompiendo el lienzo pintado por el tiempo,
y soy mujer.

Y vuelve a ser, la primera vez.




viernes, 20 de enero de 2012

TUS DEDOS

Tus dedos, o quizás son los míos,
los que recorren mi cuerpo.
Mis parpados caen y despiertan
el deseo de tus manos.

O son las mías.

Deslizadas por mi piel.

Mis pechos, sienten las caricias
añorando las tuyas,
suavemente, derritiendo el frío,
excitando mi propio fuego
con tu desnudez, que no veo,
fantaseo…

Mi vientre, el camino de descenso
y al tocarlo, son tus manos fuertes
las que visitan mi mente,
y es tu caricia la que, entre el vello,
encuentra el destino de mis dedos…

Ha brotado la humedad.

Sigue en mi recuerdo tu sexo erguido,
nombrando en movimientos
cada letra de mi nombre,
y al gemir, suspiro el tuyo
callado por tus labios el grito del placer.
Y te siento, como si nunca hubieses marchado.

Confunde mis fantasías
un orgasmo
real, como estando tus dedos vaciando
cada intimo segundo.
Sin apresar tu erección,
contraídos mis músculos sin sentido.

Tus dedos, o quizás son los míos,
bendito momento que te ha traído de vuelta.
Pero la cama,
mi cama, permanece inmaculada. …


lunes, 16 de enero de 2012

En la noche

EN LA NOCHE…

Cuando atacan las tibias desnudas
amenaza sangrienta del sueño,
la quietud y el silencio…
Nocturnas visitas sin aviso
de que el temor, acecha.
No siempre eterno…

Acomodo en la paz ese reposo,
compañía inseparable de tu cuerpo,
en el abrazo, tornando luz lo siniestro
lanzaste un viaje, del miedo a su sitio,
que se duerme en el sonido de tu roce.
Ni la mas cruel pesadilla
permanece en tu pecho…

Y si regresan, si los golpes despiertan,
como gritos de la noche, esa paz,
quedará tu aliento en mi cuello
como viento que arrastre lo que duele
al descanso.

Hora tras hora, dormiré en mi sueño
del reposo en tu cuerpo.

martes, 10 de enero de 2012

PROTEGIDA

PROTEGIDA


Inspiro mi calma en tus manos,
suspiro la paz que traslado a mi cuerpo,
Acurrucada.

Inmune al mal que gobierna mi mundo,,
en tu torso, mi alcázar y mis guerreros,
con gesto defensivo ante  el ataque
que bate las banderas enemigas
y ondean a las sombras de tu cuerpo.

Un segundo, un instante, escapar.

Cerrada la fortaleza de tus brazos,
lapidados los temores por tu lucha sigilosa.
El adversario alejado de mis muros.
Tiempo de reposo para heridas de mi guerra,
sanando en el aséptico lugar que me resguarda
en tu piel caliente de batallas.

Dos segundos, dos instantes, volver

Inspiro mi calma en tus manos,
suspiro la paz que traslado a mi cuerpo
Acurrucada

miércoles, 14 de diciembre de 2011

VIAJES

Viajar en soledad, en compañía, o cuando la compañía se vuelve soledad… y ambas se hermanan en un viaje, dejando de ser sombra que nunca abandona… Viajar, donde las emociones no existan, y lograr que nunca hayan existido… Viajar…


(Sin titulo 1)

Ansío un viaje, y un silencio,
que me saque del cotidiano murmullo.
de las voces que golpean a diario
sus necesidades contra mis orejas.

Ansío un mar, solitario,
salado y enorme donde perder mi mirada,
sin que sea devuelta,
lanzada al vacío sin reflejos donde verme.

Ansío un hotel, lejano,
dónde no encuentre idioma correcto,
ni amigos, ni enemigos, ni vida que me importe,
sólo yo, sola, sola…

Ansío un tiempo, detenido,
que el pensamiento no tenga letras
imposibles de leer,
y nada, tenga por fin el significado del todo.

Ansío un viaje, al que no iré contigo,
sin colmar mis maletas de emociones,
vaciado mi cerebro de recuerdos,
sin sentencias que golpeen en mi puerta.

Ansío desaparecer de mi,
y reencontrarme de nuevo… sola.



(Sin Titulo 2)

Por la ventana se veía el secano,
mientras el viaje me conducía al humedal
de amarte.
En dos días, te ame en dos días,
ame los momentos, las sonrisas, y tu piel desnuda,
ame lo que vivimos, a escondidas, con silencios.
Pero lo ame.
Desde la ventana divisaba las cebadas
mientras se secaba en el regreso ese momento.
En la vuelta, en el retorno, regreso el ruido
Ya no pude oír los latidos de sentirte,
Sólo pude amar lo que sentí y ya no siento,
Perdí el olor de tu piel…

miércoles, 7 de diciembre de 2011

GRASAS



GRASAS

Seré grande, a base magdalenas en el café con leche,
crecerá mi cuerpo,
con el dulce aroma del pan recién horneado,
el sabor de un buen vino, y un taco de queso.

Me alimentaré del cariño que me hará gigante,
las dulces palabras que me encuentro,
hinchan mi esqueleto hasta no acomodarse mi piel
y mudo la tristeza que a veces me acompaña.

En el camino, solitario en el que vagamos,
hallé a sus lados tantos huertos, como necesitaba mi hambre,
les robe un pedazo, tan sólo el necesario para seguir avanzando,
repose a su vera, vientre rebosante de amistades,
y seguí caminando; mas gorda, mas fuerte.

Seré grande, Botero me pintará en cuadros,
y no habrá marco que abarque mi envergadura,
en todos los pedazos de carne que esconda mi ropa,
sólo habrá las grasas, reservadas para la soledad
del siguiente paso.

Me alimento del cariño necesario.

                             
                                                           Yasenka. 

viernes, 2 de diciembre de 2011

Carta de despedida a un amor...

Nunca supe como lanzar esta despedida, no sé si este es el medio apropiado, si con vuestra lectura, viajará esta carta hacía su destino, pero necesitaba hacerlo. Tendréis que perdonar que os use en el viaje de mis palabras, hacia las estrellas...


Querido amor:


                             Quiero que esta sea la última vez que escribo de ti, que te recuerdo, que te echo de menos. En mi lista de correo, aún queda tu mail, que hace años que no usas, en mi agenda, tu cumpleaños que no celebramos, y en mi piel, el calor de tu abrazo. Hoy es el día que los dos sabemos que tenía que llegar. Te dejo, nuestra historia de amor ha terminado. Hoy, guardaré tu foto en un cajón, y todos tus recuerdos en una caja lacrada. Te echo de menos, y es tan estúpido sabiendo que no volverás, y que duele tu ausencia como el día en que te fuiste. No puedo seguir con la puerta abierta por mas tiempo, por que lo único que entra, es tu recuerdo. Tengo que cerrar y permitirme a mi misma abrir nuevas. Me resistía a dejarte por que me hiciste tan feliz… que aún me hace recordarte, pero no puedo mas con tu ausencia. Por que tendrán que ser otros los ojos que me miren con cariño, y los brazos que me arropen, y debo permitir que así sea. Por que quizás, yo tenga derecho a vivir.
                             Lo siento, siento dejarte a ti, que nunca me hiciste ningún mal, y otros vendrán que me hagan llorar. Pero necesito volver a ilusionarme, y dejar atrás la soledad de tu partida. Romper contigo es lo mas duro que he hecho nunca, me he negado a hacerlo, siempre sintiendo ser infiel a tu amor, siempre buscándote en cuerpos equivocados, y después, tomaba conciencia de que no eras tú, partiendo de viaje contigo otra vez. Pero no puede ser, quizás no dejaré de amarte, pero esta relación se acaba hoy, con estas ultimas palabras.
                             Perdóname, perdona que no tenga el valor de seguir a tu lado, perdona la cobardía de necesitarte y el egoísmo de abandonarte por que no te tengo. Perdona que te deje así.
                             A lo mejor ese día no debiste ir en moto, pero yo, yo no viajaba contigo, y he tardado demasiado en darme cuenta…
             
              Un beso amor, que lanzo hacia las estrellas en que habitas, y por eso lucen…

                                                                                Yasenka.